Se agudiza crisis migratoria en Chihuahua Capital

Se agudiza crisis migratoria en Chihuahua Capital

La situación con los migrantes en Chihuahua Capital cada día se vuelve más tensa, vecinos aledaños a los campamentos instalados denuncian una situación difícil ya de soportar y agregan que se está volviendo un caos.

Locatarios del bulevar Juan Pablo II, al sur de la ciudad, donde se ubica el campamento con más de mil migrantes señalaron que la situación se agravó el día de ayer 12 de abril tras un conflicto entre migrantes, el Instituto Nacional de Migración (INM), Guardia Nacional y personal de FERROMEX, tras una supuesta agresión a golpes a una mujer migrante por parte del personal de las corporaciones y empresa ya mencionadas, además de referir los abusos a los que son sometidos.

Tras estos hechos los migrantes quemaron un vehículo al parecer de Ferrocarriles de México, y apedrearon un camión que identificaron como de Migración.

Más tarde, uno de los presuntos manifestantes de origen venezolano fue localizado con una herida de bala en una de sus piernas.

Lo anterior se dio luego de una supuesta persecución realizada a migrantes que venían descendiendo del tren y huyeron en diferentes direcciones, al sur de la ciudad, donde personal que identificaron como de FERROMEX habría golpeado a una mujer extranjera.

En respuesta los migrantes, desde el puente ubicado en el bulevar Juan Pablo II, a la altura de Paneles, comenzaron a lanzar piedras contra los vagones, mientras abajo se podía ver ardiendo un vehículo tipo cuatrimoto que usa el personal para dar rondines.

 “¡Graba patrón, graba aquí!”, “Estamos cansados de que la Migra nos agarre y nos envíe a Tapachula. Tenemos que sacar más plata del bolsillo para volver a subir”, expresaron con desesperación los migrantes, mientras relataron la persecución y corrupción de la cual presuntamente han sido víctimas, según sus propias palabras.

Además, denunciaron que algunos migrantes que van llegando dejan abandonados sus bultos con pertenencias, por miedo a que les peguen si los alcanzan.

El conflicto se extendió durante varias horas, extendiéndose al campamento instalado en el bulevar Juan Pablo II, al sur de la ciudad, en donde los migrantes arrojaron piedras a un camión del Instituto Nacional de Migración.

La turba enardecida pretendía bajar al chofer y su acompañante, sin embargo, fueron otros migrantes quienes conscientes de lo que estaba sucediendo evitaron una tragedia mayor y permitieron que el camión se fuera del lugar.

“Nosotros la guerreamos, pasamos sed, pasamos hambre, de todo, para que ustedes vengan a querer humillarnos a nosotros... hijos de perra”, dijo una de las personas del grupo de migrantes que defendió la supuesta agresión contra una mujer, por parte de las autoridades.