Centros de datos presionan infraestructura energética de México
México se ha posicionado como un punto estratégico para la instalación de centros de datos, impulsado por la transformación digital, el nearshoring, la recuperación post pandemia y el crecimiento de tecnologías como la Nube, la Internet de las Cosas y la Inteligencia Artificial, lo que ha disparado la demanda de este tipo de infraestructura a nivel mundial.
De acuerdo con estimaciones de mercado, el sector global de centros de datos alcanzó un valor de 213.6 mil millones de dólares en 2024 y podría llegar a casi 500 mil millones hacia 2033, mientras que en México se proyectan inversiones superiores a los 7 mil millones de dólares entre 2023 y 2027, con una contribución al PIB de más de 5 por ciento para 2029.
Actualmente existen más de 150 centros de datos en el país con una capacidad superior a los mil 300 megawatts, con inversiones de empresas hiperescaladoras como Microsoft, Amazon Web Services y Google, así como de operadores de telecomunicaciones como Telmex y Axtel.
Sin embargo, este crecimiento comienza a presionar la infraestructura energética nacional, al respecto Ana María Gómez, directora de energías renovables de la Secretaría de Energía, advirtió que la expansión de centros de datos, junto con la electromovilidad y el crecimiento de empresas medianas, incrementará de forma significativa el consumo eléctrico.
Durante su participación en el 1st Clean Firm Power Latam Summit, la funcionaria señaló que México enfrentará un aumento superior a 25 gigavatios en la demanda eléctrica hacia 2039, por lo que el desarrollo económico dependerá de contar con un sistema energético confiable y con suficiente capacidad de generación.
Por su parte, Mark Roland Thomas, director regional del Banco Mundial, alertó que la demanda eléctrica podría duplicarse en la próxima década, impulsada por el cambio climático, la expansión de la manufactura, el crecimiento de la inteligencia artificial y el aumento de usuarios conectados al sistema.
Ante este escenario, la Secretaría de Economía prevé entre 20 y 30 proyectos energéticos con inversiones privadas cercanas a los 200 mil millones de dólares, principalmente de empresas francesas, canadienses y estadounidenses, enfocadas en generación renovable, hidrógeno verde y sistemas de almacenamiento, con el objetivo de garantizar el suministro que demandan sectores estratégicos como el farmacéutico y los propios centros de datos.