Identifican cuerpos encontrados en fosa como mineros desaparecidos en Sinaloa

Identifican cuerpos encontrados en fosa como mineros desaparecidos en Sinaloa

La identificación de al menos cinco trabajadores mineros encontrados sin vida en una fosa clandestina de Concordia, Sinaloa, marcó un giro en el caso de los diez empleados de la empresa canadiense Vizsla Silver Group que habían sido reportados como desaparecidos desde enero.

Familiares confirmaron este lunes la identidad de José Ángel Hernández Vélez, Ignacio Aurelio Salazar Flores, José Manuel Castañeda Hernández, Jesús Antonio de la O Valdez y José Antonio Jiménez Nevárez, aunque hasta el momento ninguna autoridad ha hecho oficial los resultados de los procesos forenses.

El hallazgo ocurrió en el poblado de El Verde, una comunidad del municipio de Concordia que colinda con la zona rural de Mazatlán, donde se localizaron cuerpos dentro de una fosa clandestina, elevando a cinco el número de víctimas exhumadas y manteniendo la incertidumbre sobre el paradero del resto de los trabajadores.

Vizsla Silver Group informó mediante un comunicado que, de acuerdo con datos proporcionados por los propios familiares, sus colaboradores fueron encontrados sin vida, mientras que su director ejecutivo, Michael Konnert, calificó el hecho como una “trágica pérdida de vidas” y expresó sus condolencias a las familias afectadas.

Los diez mineros habían sido reportados como desaparecidos el 23 de enero en el municipio de Pánuco, lo que derivó en un operativo de búsqueda desplegado en la zona serrana de Concordia desde el 1 de febrero, con participación de corporaciones federales y de la Fiscalía General de la República, que asumió la investigación.

Las primeras señales del sitio donde se encontraba la fosa surgieron el 6 de febrero, lo que permitió el aseguramiento del área y la intervención del Servicio Médico Forense de la fiscalía estatal, aunque las autoridades aún no confirman el número total de cuerpos localizados.

El caso se desarrolla en un contexto de violencia persistente en el estado de Sinaloa, donde la confrontación entre grupos criminales ha provocado no solo desapariciones forzadas, sino también el desplazamiento de comunidades, mientras colectivos de madres buscadoras continúan llegando a la zona con la esperanza de hallar a sus familiares desaparecidos.