Rusia lanza ataque de represalia con Oreshnik contra instalaciones críticas en Ucrania
Las Fuerzas Armadas rusas lanzaron un ataque masivo con el sistema móvil de misiles Oreshnik contra objetivos de importancia crítica en Ucrania durante la noche del jueves al viernes en respuesta al ataque de Kiev contra la residencia del presidente ruso, Vladímir Putin, informó el Ministerio de Defensa ruso.
El 29 de diciembre, el ministro de Exteriores de Rusia, Serguéi Lavrov, acusó a Ucrania de haber lanzado un ataque contra la residencia presidencial en la región de Nóvgorod con 91 drones. Todos los drones implicados en el ataque, según él, fueron interceptados por las defensas aéreas.
"Anoche, en respuesta al ataque terrorista del régimen de Kiev contra la residencia del presidente de la Federación de Rusia (...), las Fuerzas Armadas de Rusia lanzaron un ataque masivo con armas de precisión de largo alcance con base en tierra y mar, incluido el sistema móvil terrestre de misiles de alcance intermedio Oreshnik, así como drones de ataque, contra instalaciones de importancia crítica en territorio de Ucrania", reportó el ente castrense.
Agregó que todos los objetivos designados fueron alcanzados.
En particular, prosiguió, fueron destruidas instalaciones que producían los drones utilizados en el ataque contra la residencia, así como instalaciones del sector energético que abastecían la industria militar de Ucrania.
"Cualquier acción terrorista del régimen criminal ucraniano no quedará sin respuesta", prometió el ministerio.
El 31 de diciembre, el mayor general de las Fuerzas Aeroespaciales de Rusia Alexandr Romanénkov informó que los drones ucranianos que intentaron atacar la residencia del presidente ruso despegaron desde las regiones ucranianas de Sumi y Chernígov.
Constató que la estructura del ataque, el número de drones implicados y sus trayectorias desde las direcciones sur, suroeste y oeste hacia el área de la residencia presidencial, "confirman inequívocamente que el ataque terrorista del régimen de Kiev fue dirigido, minuciosamente planificado y tuvo un carácter escalonado".
Según Romanénkov, tras la repulsión del ataque, "no hubo víctimas ni daños en el territorio de la Federación de Rusia", y la residencia del presidente ruso tampoco se vio afectada.
Por su parte, el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, se reunió el viernes con el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN), Mark Rutte, y conversaron sobre la crisis ucraniana y sobre la seguridad en el Ártico, según informó el portavoz adjunto del Departamento de Estado, Tommy Pigott.
"El secretario de Estado Marco Rubio conversó hoy con el secretario general de la OTAN, Mark Rutte. Ambos líderes conversaron sobre los esfuerzos que Estados Unidos está llevando a cabo para lograr un fin negociado de la guerra entre Rusia y Ucrania. También abordaron la importancia de la seguridad en el Ártico para todos los aliados de la OTAN", señala el comunicado.