Comerciantes de Tenancingo viven en incertidumbre ante cambios y presuntas represión municipal

Comerciantes de Tenancingo viven en incertidumbre ante cambios y presuntas represión municipal

Tenancingo, Estado de México.- Comerciantes establecidos y semifijos de la cabecera municipal enfrentan un panorama de incertidumbre derivado de los cambios y modificaciones que las autoridades locales han comenzado a implementar en el sector, situación que —aseguran— pone en riesgo el único sustento de decenas de familias que dependen de esta actividad para cubrir sus gastos básicos.

Desde hace varias semanas, los vendedores han salido en distintas ocasiones a manifestarse en calles del primer cuadro del municipio, denunciando lo que califican como actos de represión y medidas arbitrarias por parte del gobierno local. Señalan que operativos, restricciones y advertencias sobre posibles reubicaciones o retiros han generado preocupación generalizada entre quienes, por años, han trabajado en la vía pública o en espacios tradicionales de comercio.

De acuerdo con testimonios de los propios comerciantes, las nuevas disposiciones no han sido suficientemente socializadas ni consensuadas con el gremio, lo que ha provocado desinformación y temor ante la posibilidad de perder sus espacios de venta. “No nos oponemos al orden, pero sí pedimos diálogo y respeto; de esto vivimos y mantenemos a nuestras familias”, expresaron algunos inconformes durante una de las recientes protestas.

En este contexto, los trabajadores del comercio hicieron un llamado directo a la presidenta municipal, Nancy Nápoles Pacheco, para que establezca mesas de diálogo y considere la situación económica que atraviesan muchas familias del municipio. Subrayaron que cualquier modificación debe contemplar alternativas viables que no vulneren su derecho al trabajo.

Cabe mencionar que los comerciantes con mayor antigüedad dejaron en claro que no se oponen a realizar los pagos de impuestos y derechos correspondientes por los espacios que ocupan, como lo han hecho durante muchos años. Aseguran que han cumplido de manera constante con sus contribuciones, por lo que piden que se reconozca su responsabilidad y trayectoria dentro de la actividad comercial del municipio.

Asimismo, solicitaron que se respeten los espacios que han utilizado por largo tiempo, ya que —denuncian— en fechas recientes otras personas han comenzado a ocupar algunos de estos lugares, presuntamente asignados por favores políticos. Esta situación, afirman, ha generado inconformidad y un sentimiento de desigualdad entre quienes han trabajado de manera formal y constante.

Los inconformes recalcaron que la mayoría de los comerciantes cumplen con pagos y permisos correspondientes, por lo que consideran injusto que se les trate como un problema en lugar de reconocerlos como parte fundamental de la economía local. Advirtieron que continuarán manifestándose de manera pacífica hasta obtener respuestas claras y compromisos formales por parte de las autoridades.

Mientras tanto, el clima de tensión persiste en la cabecera municipal, donde la actividad comercial representa uno de los principales motores económicos. Las familias afectadas esperan que prevalezca el diálogo y que las decisiones oficiales no se traduzcan en la pérdida del sustento diario de quienes, por años, han hecho del comercio su forma de vida.