Irán advierte que ataques a su sector energético pueden escalar globalmente

Irán advierte que ataques a su sector energético pueden escalar globalmente

El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, advirtió que los ataques contra la infraestructura energética del país persa podrían agravar la situación y derivar en consecuencias fuera de control a nivel mundial.

"Condeno enérgicamente los ataques contra la infraestructura energética de Irán. Las acciones agresivas de este tipo no aportarán nada al enemigo sionista-estadounidense y a sus partidarios. Esto agravará la situación y puede tener consecuencias incontrolables, cuyo alcance podría abarcar todo el mundo", escribió el mandatario en la red social X.

Por su parte, el presidente del Parlamento iraní, Mohamad Baghar Ghalibaf, calificó los ataques como un "suicidio" y afirmó que el enfrentamiento con Estados Unidos e Israel ha entrado en una nueva fase regida por el principio de "ojo por ojo".

Más temprano este miércoles, medios iraníes reportaron un ataque de EEUU e Israel a las instalaciones del yacimiento de gas natural South Pars, el más grande del mundo, y a la región de Asaluyeh, donde se procesan los recursos energéticos del yacimiento

Posteriormente, la compañía nacional de gas de Irán precisó que algunas instalaciones resultaron dañadas, aunque la producción continúa bajo medidas de seguridad.

En tanto, fuentes militares iraníes indicaron que el país planea responder con ataques contra objetivos del sector energético vinculados a EEUU en la región de Oriente Medio.

El pasado 28 de febrero, EEUU e Israel comenzaron sus ataques coordinados contra Irán, apenas 48 horas después de concluir la tercera ronda de negociaciones indirectas entre Washington y Teherán sobre el programa nuclear iraní en Ginebra, a pesar de que se habían pactado consultas técnicas para el 2 de marzo en Viena con el Organismo Internacional de Energía Atómica.

Irán resiste y está respondiendo a la ofensiva con ataques de represalia contra Israel y las bases militares estadounidenses en Baréin, Catar, Emiratos Árabes Unidos y Kuwait.

Washington y Tel Aviv justificaron su agresión afirmando que buscaban neutralizar la supuesta amenaza del programa nuclear iraní, aunque ahora reconocen que el objetivo era derrocar al Gobierno del país persa.

En los primeros días de los ataques estadounidenses e israelíes fue asesinado el líder supremo Alí Jameneí (1939-2026) y los misiles impactaron en una escuela primaria en el sur de Irán, segando la vida de más de 170 niñas, según fuentes locales.