Fiscalía CDMX pierde automóvil bajo custodia y se declara inocente

Tras 1,000 días de impunidad, la institución archiva el caso de un vehículo "evaporado" en sus instalaciones.

Fiscalía CDMX pierde automóvil bajo custodia y se declara inocente

CIUDAD DE MÉXICO. – En un acto que desafía la lógica jurídica, la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) determinó que no existe responsabilidad administrativa ni penal para sus funcionarios tras la "desaparición" de un vehículo que ellos mismos tenían bajo resguardo.
El pasado 21 de enero de 2026, el ciudadano Delfino Montesinos Aparicio acudió por quinta ocasión a las instalaciones de la Fiscalía para exigir justicia por su Nissan Juke 2012, el cual fue asegurado en 2022 y posteriormente extraviado por la propia autoridad en la Agencia VC-3 de Venustiano Carranza.
La pesadilla comenzó en marzo de 2022, cuando Montesinos fue detenido y su unidad ingresada a la Agencia VC-3. Aunque en agosto de 2023 se extinguió la acción penal en su contra, el vehículo nunca le fue devuelto porque simplemente ya no estaba en el corralón. En un giro kafkiano, la misma Fiscalía abrió una carpeta de investigación por el robo del auto bajo su propia custodia.
A pesar de las pruebas, la Unidad de Asuntos Internos notificó formalmente que no es "oportuno" iniciar procedimientos disciplinarios contra los servidores públicos involucrados, argumentando falta de elementos de prueba suficientes. Esta resolución deja al ciudadano sin vehículo y sin responsables, evidenciando un sistema donde la evidencia se pierde y la responsabilidad se diluye.
La opacidad en este caso coincide con la realidad estadística del país. Según la Encuesta Nacional de Calidad Regulatoria e Impacto Gubernamental (ENCRIGE) 2025 del INEGI, el 44.7% de los usuarios que tuvieron contacto con el Ministerio Público a nivel nacional percibieron actos de corrupción en su actuación. Este dato refuerza la indignación de víctimas como Delfino, quienes enfrentan un aparato burocrático que parece diseñado para protegerse a sí mismo antes que al ciudadano.