Alertan por desaparición y reclutamiento de menores en México
La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) advirtió que la desaparición y el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes por parte del crimen organizado representan una de las expresiones más graves de la crisis de derechos humanos que enfrenta México. En su más reciente informe sobre desapariciones en el país, el organismo señaló que este fenómeno no es aislado, sino parte de una problemática estructural vinculada a redes criminales y, en algunos casos, a la complicidad de agentes estatales.
El documento destaca que hasta el 19 de agosto de 2025 se contabilizaban 18 mil 192 niñas, niños y adolescentes desaparecidos en México, cifra que refleja la magnitud del impacto de esta crisis sobre las infancias y juventudes. La CIDH también alertó sobre las deficiencias en la aplicación de protocolos de búsqueda especializados y la falta de enfoques comunitarios e interculturales para atender estos casos.
Entre los ejemplos documentados por la Comisión se encuentra el caso de Alexis Sánchez Cabanzo, un niño indígena de tres años cuya búsqueda no fue difundida de manera inmediata en náhuatl ni desarrollada con cercanía comunitaria. Para la CIDH, este tipo de omisiones evidencia cómo las barreras institucionales continúan limitando el acceso a la justicia y la búsqueda efectiva de menores desaparecidos.
El informe profundiza además en la relación entre desaparición y reclutamiento de adolescentes por grupos criminales. La Comisión recogió testimonios de colectivos de búsqueda en Sonora sobre jóvenes de entre 13 y 14 años captados mediante ofertas económicas o promesas relacionadas con el uso de armas. Algunos logran escapar, mientras otros permanecen dentro de las estructuras criminales o mueren en hechos violentos.
Asimismo, la CIDH documentó el testimonio de un adolescente identificado como “Alfredo”, quien relató haber sido secuestrado junto con otros jóvenes en el Estado de México y trasladado a un campo de entrenamiento armado en Guerrero. El joven logró escapar durante un enfrentamiento entre integrantes del crimen organizado y el Ejército. Estos casos, señala el organismo, muestran cómo menores de edad continúan siendo expuestos a contextos extremos de violencia y utilización criminal.
La Comisión también advirtió que el reclutamiento de niñas, niños y adolescentes suele aparentar ser “voluntario”, aunque en realidad está condicionado por contextos de pobreza, exclusión, violencia intrafamiliar, abuso sexual y ausencia de oportunidades. En ese sentido, el informe subraya que muchas veces las víctimas buscan pertenencia, protección o reconocimiento social en entornos marcados por el abandono y la violencia estructural.
Frente a este panorama, la CIDH llamó al Estado mexicano a fortalecer sus instituciones, combatir las redes de complicidad con el crimen organizado y avanzar en la tipificación del delito autónomo de reclutamiento de menores. Además, insistió en que las infancias y adolescencias captadas por grupos criminales deben ser reconocidas como víctimas y colocadas en el centro de las políticas de protección, prevención y restitución de derechos.