De cara al T-MEC, organización acusa que persiste 'simulación' en democracia sindical

Acusan que despidos sigan dando control a las empresas sobre trabajadores

A las puertas de una nueva fase de revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), la realidad laboral en las fábricas mexicanas dista mucho de los ideales de libertad y democracia plasmados en el acuerdo 811, sostuvo Jesús Valencia Mercado, secretario general de la Confederación Revolucionaria de Trabajadores (CRT), quien denunció que los procesos de legitimación de contratos colectivos han sido, en gran medida, una simulación manipulada por empresas y sindicatos patronales.

A seis años de la firma del T-MEC, la democracia sindical ha seguido siendo una "simulación" en muchas empresas, donde se utiliza el despido como arma de represión y los mecanismos de protección internacional (como el de Respuesta Rápida) resultan demasiado lentos para proteger al trabajador en tiempo real, dijo en entrevista para Canal 6 TV, Jesús Valencia Mercado, de la CRT, organización que promueve la organización gremial de los trabajadores en México.

"Muchas de las legitimaciones de los contratos colectivos fueron una simulación... hubo participación de los trabajadores, pero no fue una participación consciente" explicó el líder sindical en una reciente entrevista televisiva.

Denunció que el elemento principal que impide que haya una verdadera libertad sindical es el hecho que todas las empresas tienen a la mano el despido como el arma para detener cualquier intento de mejoramiento de las condiciones de trabajo de los obreros en sus empresas y sectores, por lo que el mecanismo de respuesta rápida, que prometía apoyar a los trabajadores a hacer más expedita la solución de sus problemáticas en caso de no ser escuchados por la empresa, se volvió poco eficaz.

"Este mecanismo [de respuesta rápida]... fue tardado, en algunos casos por 3 meses, 4 meses se tardó, de tal manera que mientras tanto ya es posible que se generen acciones represivas contra los trabajadores", por lo que se invalidó en los hechos una cláusula que sí reconoce el actual T-MEC, por lo que éste es un pendiente que sebe ser retomado en las próximas negociaciones que tienen los gobiernos de México, Estados Unidos y Canadá.

No obstante, para la CRT, la solución no debería provenir de agentes extranjeros en EE. UU. o Canadá, sino de un compromiso real de las autoridades mexicanas. "Si las autoridades laborales mexicanas verdaderamente se aplican a respetar lo ya acordado y pactado, no hay ni necesidad de que intervengan terceros"

Persisten desigualdades estructurales

El líder sindical acusó también que el T-MEC ha profundizado la dependencia con respecto a Estados Unidos y también las desigualdades estructurales se han agudizado, por ejemplo, en los subsidios gubernamentales a sectores muy importantes como el agrícola.

"Se ha mandado a competir a los campesinos mexicanos contra productos que en el caso de Estados Unidos tienen un subsidio muy importante, mientras que en México los apoyos a ese sector se vuelven cada vez más marginales, al grado de que el país tiene que importar más del 50% del consumo de maíz para el alimento diario de los mexicanos", dijo Valencia Mercado.

T-MEC subordina a México frente a EEUU y acota más a China

La entrevista ocurre en el marco de la próxima revisión del T-MEC (julio) y bajo la presión de la administración de Donald Trump, quien utiliza aranceles y temas de seguridad (narcotráfico) como moneda de cambio. Se destaca la importancia del Anexo 23-A, que exige libertad sindical para México, un componente que no existía en el anterior TLCAN. 

El líder sindical no desestimó el factor Trump, ya que ante la revisión del tratado en julio y las presiones arancelarias de la administración estadounidense, el líder sindical hizo un llamado a los negociadores mexicanos para actuar con inteligencia. Advirtió que, aunque para la administración estadounidense el tratado pueda parecer prescindible, la alta dependencia que tiene México con ese mercado se vuelve vital firmarlo en los mejores términos posibles, “sin dejar de lado la vigilancia de la producción no destinada a la exportación, que actualmente queda en segundo término” acotó.

Por otra parte, el líder sindical destacó que a diferencia del tratado anterior (TLCAN), el T-MEC impuso una mayor restricción para que México pueda negociar con China, lo que busca un claro alineamiento con el Norte, una acción geoestratégica. “Este límite a la relación con China responde a una posición geoestratégica global de Estados Unidos, que busca alinear y someter de mejor manera la producción comercial en México y la venta de sus productos dentro del bloque regional”, sin embargo, también el país debe tender a diversificar sus mercados a mediano y largo plazo, entre ellos, al asiático.

El líder sindical no desestimó el factor Trump, ya que ante la revisión del tratado en julio y las presiones arancelarias de la administración estadounidense, el líder sindical hizo un llamado a los negociadores mexicanos para actuar con inteligencia. Advirtió que, aunque para la administración estadounidense el tratado pueda parecer prescindible, la alta dependencia que tiene México con ese mercado se vuelve vital firmarlo en los mejores términos posibles, “sin dejar de lado la vigilancia de la producción no destinada a la exportación, que actualmente queda en segundo término” acotó.

Por otra parte, el líder sindical destacó que a diferencia del tratado anterior (TLCAN), el T-MEC impuso una mayor restricción para que México pueda negociar con China, lo que busca un claro alineamiento con el Norte, una acción geoestratégica. “Este límite a la relación con China responde a una posición geoestratégica global de Estados Unidos, que busca alinear y someter de mejor manera la producción comercial en México y la venta de sus productos dentro del bloque regional”, sin embargo, también el país debe tender a diversificar sus mercados a mediano y largo plazo, entre ellos, al asiático.