Enfermeros británicos toman las calles para exigir mejores condiciones laborales

Con una inflación que supera el 10%, su nivel más alto en 41 años, Reino Unido atraviesa por una difícil situación económica, afectando a la población.

Enfermeros británicos toman las calles para exigir mejores condiciones laborales

Europa no está exenta de la inflación ni en las consecuencias de esta, como es el caso de Reino Unido, en donde el costo de vida ha subido considerablemente ante una inflación que supera el 10% (su nivel más alto en 41 años), mientras que los salarios permanecen estáticos, lo que ha derivado en una serie de huelgas de personal de los sectores claves del país, entre ellos los enfermeros.

El descontento general inició hace seis meses, con Boris Johnson como primer ministro, momento en el que conductores de ambulancias, trabajadores ferroviarios, carteros, agentes de fronteras, portadores de maletas y agentes de seguridad del Eurostar, entre otros trabajadores, pidieron un aumento salarial para sacar a flote a sus familias.

No obstante, las condiciones laborales no mejoraron y en plenas fiestas decembrinas se encuentra paralizado el sistema sanitario, el de transporte y la enseñanza. Tan solo unos 10 mil trabajadores de ambulancias de Inglaterra y Gales (no en Escocia) entraron en huelga el 20 de diciembre y permanecerán así hasta el 28 de diciembre, convocados por los tres principales sindicatos de ambulancias y manteniendo un paro en el que únicamente se atienden llamadas que pongan en riesgo la vida de los pacientes.

En respuesta al paro, el Gobierno de Rishi Sunak contrató a alrededor de mil 200 militares y mil funcionarios. En este sentido, el jefe del Estado Mayor de la Defensa, almirante Sir Tony Radakin advirtió del peligro de considerar a las tropas como “opción a la que recurrir” cuando se trata de cubrir huelgas.

El sindicato anunció un plazo de 48 horas tras el fin de la huelga para que los ministros acepten negociar la subida de salarios de los enfermeros hasta el 19%; de no ocurrir amagan con una escalada en las protestas.

Esta es la segunda huelga en una semana, tras la del 15 de diciembre, en la que. tuvieron que cancelarse alrededor de 70 mil citas ambulatorias y cirugías en el Servicio Nacional de Salud (NHS, en inglés), lo que ha derivado en que diversos hospitales británicos se declaren en situación crítica.

Según los datos publicados por la Oficina Nacional de Estadísticas, la inflación anual en el Reino Unido alcanzó el 10.7% en noviembre. Como consecuencia, los salarios reales de los enfermeros del país han caído un 20% en la última década, señaló el Real Colegio de Enfermería (RCN) de Inglaterra. 

"Sabemos que los precios de la vivienda están subiendo, sabemos que los precios de los alimentos están subiendo. Sé que muchas, bueno, dos de mis compañeras que conozco en particular han tenido dificultades para encontrar alojamiento mientras trabajaban para el NHS", dijo Heather, una enfermera en huelga. 


La fuerte caída de los salarios reales y el éxodo de personal tras el Brexit han provocado un problema de escasez de personal en el sector de la enfermería del Reino Unido. El año pasado, 25 mil personas abandonaron sus puestos de enfermería y partería. Entre abril y junio de este año, las vacantes en puestos de enfermería alcanzaron la cifra récord de 47 mil, un 20% más que el año pasado, confirmó el RCN.